Denuncia ahora / Dénonce maintenant / Report now

[esp] Pasión X

Hace seis años recuperé lo que me había sido robado, diez años antes. Recuperé mi calidad de abogada, la que he ejercido mediante el activismo desde entonces. Estoy encantada. Esto se ajusta perfectamente a mi personalidad. Incendiaria, pero desde el margen. Armamos colectivos y revistas, y hemos dado lo mejor de nosotrxs. No ha sido todo triunfos, pero siempre se avanza de alguna manera. Antes de recobrar lo que me había sido saqueado, pasé seis años guardada en bibliotecas y entre los árboles, a cientos de kilómetros de aquellos fatídicos hechos, intentando comprender qué era exactamente lo que había ocurrido. Lo comprendí: mi problema era de una recurrencia sorprendente. Lo que ocurría era lo siguiente: mi problema no era mi problema, yo era un grano de arena refugiado en una playa interminable. Venir a enterarme de eso con certeza a los cuarenta años no es cualquier cosa. Siento una gran responsabilidad, hacia mi profesión y hacia mi experiencia. Ahora lo que viene es esto: la responsabilidad de las instituciones. Reparar, proteger, investigar, condenar. Qué es la justicia, si no el acto de organizar una sociedad de manera ética. Las víctimas están denunciando, ahora falta que sean escuchadas como se lo merecen, y los gobiernos, los Congresos, la policía y los tribunales tomen el relevo. Aquí en Francia acaba de ser asesinada una niña por un hombre que, desde el 2017, había sido objeto de varias denuncias y de tres querellas por violación de niñxs presentadas el 2022, el 2025 y, más recientemente la semana pasada, sin que se le hubiera imputado ningún cargo hasta la desaparición de la pequeña niña. Aquí en Francia más de cuarenta mujeres testimoniaron en la justicia contra un antiguo presentador de televisión, más de treinta mujeres contra un cantante. Hicimos nuestra parte: ahora hagan la suya. No es una amenaza, es más que eso. ¿A ti también? Queremos saber tu historia. Sin miedo: denuncia. 

Andréa Balart-Perrier


[fr] Passion X

Il y a six ans j’ai récupéré ce qui m’avait été volé, dix ans plus tôt. J’ai retrouvé mon statut d’avocate, un rôle que j’assume depuis lors à travers le militantisme. J’en suis ravie. Cela correspond parfaitement à ma personnalité. Incendiaire, mais depuis la marge. Nous avons formé des collectifs et publié des revues, et nous nous sommes donnés à fond. Tout n’a pas été que triomphes, mais nous avançons toujours d’une manière ou d’une autre. Avant de récupérer ce qui m’avait été pris, j’ai passé six ans recluse dans des bibliothèques et parmi les arbres, à des centaines de kilomètres de ces événements fatidiques, essayant de comprendre exactement ce qui s’était passé. J’ai compris : mon problème était d’une récurrence surprenante. Voici ce qui se passait : mon problème n’était pas mon problème ; j’étais un grain de sable se réfugiant sur une plage infinie. Réaliser cela avec certitude à l’âge de quarante ans n’est pas une mince affaire. Je ressens une grande responsabilité — envers ma profession et envers mon expérience. Ce qui vient maintenant, c’est ceci : la responsabilité des institutions. Réparer, protéger, enquêter et condamner. Qu’est-ce que la justice, sinon l’acte d’organiser la société de manière éthique ? Les victimes s’expriment ; elles doivent désormais être entendues comme elles le méritent, et les gouvernements, les parlements, la police et les tribunaux doivent prendre le relais. Ici, en France, une jeune fille vient d’être assassinée par un homme qui, depuis 2017, était visé par plusieurs signalements et par trois plaintes pour viols sur mineurs déposées en 2022, en 2025 et plus récemment cette semaine, sans avoir été inquiété par la justice jusqu’à la disparition de la petite fille. Ici, en France, plus de quarante femmes ont témoigné devant les tribunaux contre un ancien présentateur de télévision, et plus de trente femmes contre un chanteur. Nous avons fait notre part : à vous de faire la vôtre. Ce n’est pas une menace — c’est bien plus que cela. Toi aussi ? Nous voulons entendre ton histoire. N’aie pas peur : dénonce.

Andréa Balart-Perrier


[eng] Passion X

Six years ago I reclaimed what had been stolen from me, ten years earlier. I reclaimed my status as a lawyer, a role I have fulfilled through activism ever since. I am thrilled. This fits my personality perfectly. Incendiary, but from the margins. We’ve formed collectives and published journals, and we’ve given it our all. It hasn’t been all triumphs, but we always move forward in some way. Before regaining what had been taken from me, I spent six years tucked up in libraries and among the trees, hundreds of kilometers from those fateful events, trying to understand exactly what had happened. I understood: my problem was one of surprising recurrence. What was happening was this: my problem wasn’t my problem; I was a grain of sand taking refuge on an endless beach. To come to realize that with certainty at the age of forty is no small thing. I feel a great responsibility—toward my profession and toward my experience. Now what comes next is this: the responsibility of institutions. To repair, protect, investigate, and condemn. What is justice, if not the act of organizing society in an ethical manner? The victims are speaking out; now they must be heard as they deserve, and governments, Congresses, the police, and the courts must take over. Here in France, a young girl has just been murdered by a man who, since 2017, had been the subject of several complaints and three lawsuits for child rape filed in 2022, 2025, and, most recently last week—yet no charges had been filed against him until the little girl’s disappearance. Here in France, more than forty women testified in court against a former television presenter, and more than thirty women against a singer. We did our part: now do yours. This isn’t a threat—it’s more than that. You too? We want to hear your story. Don’t be afraid: speak out.

Andréa Balart-Perrier



Ganamos, no ganó el silencio / Nous avons gagné, pas le silence / We won, silence did not win

A 6 años del libro “Relatos de bastardos II” -donde publiqué la denuncia (en castellano, francés e inglés) que realicé por acoso sexual y abuso de autoridad contra quien fuera mi jefe en la oficina de UNICEF entre los años 2009 y 2013, y otros textos relacionados- insistir en que todo cuajó gracias al gesto de denunciar que llevaron a cabo otras mujeres que me antecedieron, de quienes estaré eternamente agradecida, entre ellas, como se indica en el libro, especialmente, Vanessa Springora, Virginie Despentes, Adèle Haenel. Insistir también en mi inmenso agradecimiento hacia todas las mujeres con quienes tuve largas conversaciones, antes y después de la denuncia, y con quienes –varias de ellas-, trazamos líneas activistas que se transformaron en un colectivo (F-union), y luego en una revista (Simone). Muchas obras, entrevistas y textos se han publicado hacia delante, además de otras que se habían ya publicado, las que he ido leyendo con dedicación, admiración y agradecimiento. Queda camino por recorrer, pero lo crucial es lo siguiente: ganamos, no ganó el silencio.

Andréa Balart-Perrier


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Pasión IV

¿En qué se convertirá esa serpiente de tus pensamientos que está tejiendo poco a poco la ponzoñosa crisálida asesina?, escribe Carmen Ávila. Me di el tiempo de leer, muy atenta, los libros “Mémoire de fille” de Annie Ernaux, “Prière de remettre en ordre avant de quitter les lieux” de Judith Godrèche, “Le Consentement” de Vanessa Springora, “La familia grande” de Camille Kouchner, “Triste tigre” de Neige Sinno, “King Kong Théorie” de Virginie Despentes, “Impunité” de Hélène Devynck, “La nuit au cœur” de Nathacha Appanah, “De grandes dents” de Lucile Novat, “Et la joie de vivre” de Gisèle Pelicot, “Vivre avec les hommes” de Manon Garcia, “Méfiez-vous des hommes qui se disent féministes” de Flora Souchier, “Dire vrai” de Isild Le Besco, “Notre silence nous a laissées seules” de Judith Chemla, “La Consolation” de Flavie Flament, “Enfin seule” de Lauren Bastide, “Le Gaslighting” de Hélène Frappat, “Allumeuse” de Christine van Geen, “Résister à la culpabilisation” de Mona Chollet, las entrevistas a Adèle Haenel, Charlotte Arnould, Florence Porcel, Arnaud Gallais, los textos de todas las autoras que hemos publicado en nuestra revista Simone, y tantos otros libros, entrevistas y textos. En qué se convirtió esa serpiente de tus pensamientos, en tu crisálida asesina. Duele, no hay duda. No importa, ganamos, no ganó el silencio, y somos felices (y no nos hemos suicidado). La pasión intacta. Lo más interesante tal vez sea lo siguiente: esto recién comienza. Atención, ahora es tu turno. Esto recién comienza.  

Andréa Balart-Perrier

[esp-fr-eng]


Esto recién comienza / Ce n’est que le début / This is just the beginning

[esp] Pasión IV

¿En qué se convertirá esa serpiente de tus pensamientos que está tejiendo poco a poco la ponzoñosa crisálida asesina?, escribe Carmen Ávila. Me di el tiempo de leer, muy atenta, los libros “Mémoire de fille” de Annie Ernaux, “Prière de remettre en ordre avant de quitter les lieux” de Judith Godrèche, “Le Consentement” de Vanessa Springora, “La familia grande” de Camille Kouchner, “Triste tigre” de Neige Sinno, “King Kong Théorie” de Virginie Despentes, “Impunité” de Hélène Devynck, “La nuit au cœur” de Nathacha Appanah, “De grandes dents” de Lucile Novat, “Et la joie de vivre” de Gisèle Pelicot, “Vivre avec les hommes” de Manon Garcia, “Méfiez-vous des hommes qui se disent féministes” de Flora Souchier, “Dire vrai” de Isild Le Besco, “Notre silence nous a laissées seules” de Judith Chemla, “La Consolation” de Flavie Flament, “Enfin seule” de Lauren Bastide, “Le Gaslighting” de Hélène Frappat, “Allumeuse” de Christine van Geen, “Résister à la culpabilisation” de Mona Chollet, las entrevistas a Adèle Haenel, Charlotte Arnould, Florence Porcel, Arnaud Gallais, los textos de todas las autoras que hemos publicado en nuestra revista Simone, y tantos otros libros, entrevistas y textos. En qué se convirtió esa serpiente de tus pensamientos, en tu crisálida asesina. Duele, no hay duda. No importa, ganamos, no ganó el silencio, y somos felices (y no nos hemos suicidado). La pasión intacta. Lo más interesante tal vez sea lo siguiente: esto recién comienza. Atención, ahora es tu turno. Esto recién comienza.

Andréa Balart-Perrier  


[fr] Passion IV

Que deviendra ce serpent de tes pensées qui tisse lentement sa chrysalide venimeuse et meurtrière ?, écrit Carmen Ávila. J’ai pris le temps de lire, très attentivement, les livres « Mémoire de fille » de Annie Ernaux, « Prière de remettre en ordre avant de quitter les lieux » de Judith Godrèche, « Le Consentement » de Vanessa Springora, « La familia grande » de Camille Kouchner, « Triste tigre » de Neige Sinno, « King Kong Théorie » de Virginie Despentes, « Impunité » de Hélène Devynck, « La nuit au cœur » de Nathacha Appanah, « De grandes dents » de Lucile Novat, « Et la joie de vivre » de Gisèle Pelicot, « Vivre avec les hommes » de Manon Garcia, « Méfiez-vous des hommes qui se disent féministes » de Flora Souchier, « Dire vrai » de Isild Le Besco, « Notre silence nous a laissées seules » de Judith Chemla, « La Consolation » de Flavie Flament, « Enfin seule » de Lauren Bastide, « Le Gaslighting » de Hélène Frappat, « Allumeuse » de Christine van Geen, « Résister à la culpabilisation » de Mona Chollet, les interviews d’Adèle Haenel, Charlotte Arnould, Florence Porcel, Arnaud Gallais, les textes de toutes les autrices que nous avons publiées dans notre revue Simone, et tant d’autres livres, interviews et textes. Qu’est-devenu ce serpent de vos pensées, votre chrysalide meurtrière. Ça fait mal, sans doute. Peu importe ; nous avons gagné, le silence n’a pas gagné, et nous sommes heureux.ses (et nous ne nous sommes pas suicidé.e.s). Notre passion reste intacte. Le plus intéressant, c’est peut-être ceci : ce n’est que le début. Attention, c’est à votre tour maintenant. Ce n’est que le début.

Andréa Balart-Perrier


[eng] Passion IV

What will become of that serpent of your thoughts that is slowly weaving its poisonous, murderous chrysalis?, writes Carmen Ávila. I took the time to read, very carefully, the books “Mémoire de fille” by Annie Ernaux, “Prière de remettre en ordre avant de quitter les lieux” by Judith Godrèche, “Le Consentement” by Vanessa Springora, “La familia grande” by Camille Kouchner, “Triste tigre” by Neige Sinno, “King Kong Théorie” by Virginie Despentes, “Impunité” by Hélène Devynck, “La nuit au cœur” by Nathacha Appanah, “De grandes dents” by Lucile Novat, “Et la joie de vivre” by Gisèle Pelicot, “Vivre avec les hommes” by Manon Garcia, “Méfiez-vous des hommes qui se disent féministes” by Flora Souchier, “Dire vrai” by Isild Le Besco, “Notre silence nous a laissées seules” by Judith Chemla, “La Consolation” by Flavie Flament, “Enfin seule” by Lauren Bastide, “Le Gaslighting” by Hélène Frappat, “Allumeuse” by Christine van Geen, “Résister à la culpabilisation” by Mona Chollet, the interviews of Adèle Haenel, Charlotte Arnould, Florence Porcel, Arnaud Gallais, the texts by all the authors we’ve published in our journal Simone, and so many other books, interviews, and texts. What did that serpent of your thoughts become, your murderous chrysalis. It hurts, no doubt. It doesn’t matter; we won, silence did not win, and we are happy (and we haven’t committed suicide). Our passion remains intact. Perhaps the most interesting thing is this: this is just the beginning. Pay attention—now it’s your turn. This is just the beginning.

Andréa Balart-Perrier



Impulso perpetuo V

Inmigrante parece ser una categoría eterna en ocasiones. Lo que revela, me parece, una especie de malentendido en relación a qué significa pertenecer. Eso en un nivel inicial. De buenas a primeras, digámoslo así. En mi caso, y en el de muchas personas, se nos pregunta de dónde eres, en cualquier lugar del mundo, sin excepción. En Chile (desde siempre), me preguntan de dónde soy, aquí en Francia me preguntan cuál es mi origen, y en España me preguntan de dónde vengo, dado que hay un sinfín de criterios, sin embargo estrictos, aunque antojadizos al mismo tiempo. Puedo echar mano a los papeles para demostrar que no soy apátrida, lo que resuelve el problema de pertenecer a algún lado, al menos formalmente. Tal vez esa pregunta, sencilla e inofensiva a simple vista, esconde un pequeño ímpetu fascista en cada uno de nosotros. Por descontado todas las personas quieren pertenecer a algún lado. La sociedad ha descubierto en la discriminación un instrumento letal con que matar sin derramar sangre, escribe Hannah Arendt, los pasaportes, las partidas de nacimiento, y a veces incluso la declaración de la renta, ya no son documentos formales sino que se han convertido en asunto de diferenciación social. Cierto que la mayoría de nosotros depende por completo de los valores de la sociedad; perdemos la confianza en nosotros mismos cuando ésta no nos protege, cierto que estamos dispuestos (y siempre lo hemos estado) a pagar cualquier precio para que la sociedad nos acepte, continúa Arendt, pero igual de cierto es que los poquísimos de nosotros que han seguido su propio camino sin todas estas dudosas artimañas de la adaptación y la asimilación han pagado un precio demasiado alto: se han jugado las pocas oportunidades que hasta un proscrito tiene todavía en este mundo al revés. En resumen, la pregunta de dónde eres, cuál es tu origen, o de dónde vienes, muchas veces contempla una encrucijada, y encierra una respuesta imposible. Sólo se te concede la siguiente categoría: inmigrante. Existencialmente inmigrante. Entonces una, como perro apaleado, sabe que es un derecho pertenecer a algún lado. Pero el interlocutor quiere una respuesta clara, en una sola frase, breve, sin rodeos. Luego hay un segundo nivel. Después de trece años en un lugar, las preguntas ya se las hace una misma, y son mucho más difíciles, porque estas permanecen más allá de una conversación. Primero es sobrevivir, y en un momento son esas otras preguntas, esas de la libertad absoluta cuando no se es nada, y de la soledad. Quién soy, por qué estoy aquí, de dónde soy, qué soy, qué es ser, qué espero, qué busco, qué tengo, ¿existo? ¿Sirvo para algo? Al perder nuestro hogar perdimos nuestra familiaridad con la vida cotidiana, escribe Arendt, al perder nuestra profesión perdimos nuestra confianza en ser de alguna manera útiles en este mundo, al perder nuestra lengua perdimos la naturalidad de nuestras reacciones, la sencillez de nuestros gestos y la expresión espontánea de nuestros sentimientos. En relación a por qué estoy aquí, puedo mencionar aspectos grandilocuentes, sin embargo la respuesta es mucho más simple: estoy mejor aquí que en ningún otro lado. Lo que no significa que todo sea chutear y abrazarse, para emplear una expresión de mi abuela, que siempre tenía expresiones divertidas. Lo que quiere decir que a veces la soledad me atrapa, y el esfuerzo constante de construir algo que se parezca a una vida me desencaja por momentos. La inmigración existencial tiene en sí un germen de margen permanente. Yo me siento una especie de refugiada, desde que me vine, y ahora sin duda, con un gobierno fascista elegido democráticamente. Aunque el impulso fascista se esconde también en otro tipo de gobiernos, aunque no lo sean abiertamente. Es cosa de ver a quién apunta el rearme demográfico. Hay que ser muy optimista o muy fuerte para construir una existencia nueva, así es que manifestamos gran optimismo, escribe Arendt. El ser humano es un animal sociable y su vida le resulta difícil si se le aísla de sus relaciones sociales, escribe Arendt, es mucho más fácil mantener los valores morales en un contexto social y muy pocos individuos tienen fuerzas para conservar su integridad si su posición social, política y jurídica es confusa. Los primeros ocho años estuve en un limbo migratorio cuya sensación es difícil de describir, dado el vértigo que eso implica, y la imposibilidad de trazar líneas hacia adelante, que colinda con cada decisión que hay que tomar. Los últimos cinco despejé ese tema, y llegaron otros desafíos, igual o más difíciles. Qué es ser. Al final, esa pregunta tiene una sola dimensión real, que tiene relación con la vida cotidiana. Lo que cuenta es lo que uno es todos los días, cada batalla, cada pequeño triunfo, cada gesto, cada conversación, cada lectura. Pertenecer es tener la valentía de entrar en la vida, cueste lo que cueste. El movimiento es la cara visible, pero lo que cuenta es quien uno cree ser, hacia dónde van nuestros esfuerzos. Somos ya lo que empezamos a ser. No existe en verdad la condición de inmigrante eterno, es una falacia. Por eso a los de ideas fascistas les decimos: ya lo somos, y eso no se modifica nunca. De dónde soy. Soy de aquí, dondequiera que esté.

Andréa Balart-Perrier
Lyon, 26 de marzo de 2026.


Resistencia / Résistance / Resistance

Nosotrxs respondemos: Resistencia.
Querida comunidad, dada la situación mundial, y el retroceso de nuestros derechos, Simone // Revista / Revue / Journal estará recibiendo durante febrero, textos en castellano, francés e inglés sobre alguna temática feminista y/o antirracista y/o ecológica (género literario libre, 1500 palabras máximo). Escríbenos a simonerevistarevuejournal@gmail.com (incluye una biografía de 50 palabras máximo). Gracias! Equipo Simone.

Nous, on répond : Résistance
Chère communauté, compte tenu de la situation mondiale et du recul de nos droits, Simone // Revista / Revue / Journal recevra pendant le mois de février des textes en français, espagnol et anglais sur des thèmes féministes et/ou antiracistes et/ou écologiques (genre littéraire libre, 1500 mots maximum). Écrivez-nous à simonerevistarevuejournal@gmail.com (veuillez inclure une biographie de 50 mots maximum). Merci ! L'équipe Simone.

We answer: Resistance
Dear community, given the world situation, and the retreat of our rights, Simone // Revista / Revue / Journal will be receiving during February, texts in English, Spanish, and French on a feminist and/or anti-racist and/or ecological theme (literary genre is up to each author, 1500 words maximum). Write to us at simonerevistarevuejournal@gmail.com (include a biography of 50 words maximum). Thank you! Simone Team.